lunes, 17 de marzo de 2008

Agenda en Madrid

Tras participar en el I Encuentro Puerto Mediterráneo del Libro, en Ibiza, Leonardo Oyola visita Madrid para presentar su última novela, Gólgota. El autor de la valorada Chamamé ataca ahora con un policial más oscuro y personal, de agentes de la ley que juran devoción a estampitas de San Jorge y delincuentes que veneran a San La Muerte.

El jueves 20 de marzo a las 22:00 horas se podrá escuchar un anticipo de todo ello en el Bukowski club (c/San Vicente Ferrer, 25), donde Leonardo Oyola leerá fragmentos de su obra junto a Carlos Salem y Gonzalo Torrente Malvido.

Además, el autor será entrevistado el lunes 24 a las 20:00 horas en Vivir del cuento y el viernes 28 a las 15:00 horas en La cuadratura del círculo, ambos programas en la emisora del Círculo de Bellas Artes Radio Círculo (100.4 FM).

Gólgota se presentará a la prensa el miércoles 26 de marzo a las 12:00 horas en Casa de América (Plaza de la Cibeles, 2, sala Miguel de Cervantes). La presentación al público de la novela tendrá lugar el jueves 27 de marzo a las 20:00 horas en Casa del Libro (Gran Vía 29). Te esperamos.

Más info aquí y allá.

sábado, 15 de marzo de 2008

Believe or not

Festival de Poesía, mesa sobre novela latina y fotografías de autores de ayer
La tercera jornada del encuentro 'Eivissa, Port Mediterrani del Llibre' se cerró con jazz en Can Ventosa

POR JULIO HERRANZ

El auditorio de Can Ventosa acogió ayer el acto público más participativo de la I Trobada Internacional de Literatura Eivissa, Port Mediterrani del Llibre, el Festival de Poesía, en el que participaron la poetisa catalana Susanna Rafart, el poeta israelí Alon Altaras, el portugués Ivo Machado, el madrileño Benjamín Prado y el ibicenco Pep Marí. Lectura presentada por el director de este centro cultural de Vila, Carles Fabregat. Catalán, hebreo, portugués y castellano fueron las lenguas que sonaron en el recital; y no hubo problemas de comprensión para los dos idiomas extranjeros, ya que la traducción iba siendo proyectada en una pantalla durante la lectura. La jornada tuvo un colofón musical con el concierto que ofreció a continuación de la lectura poética la big band Eivissa Jazz Ensemble.

El tercer día del encuentro literario comenzó a las 12,00 horas con la inauguración de la exposición de fotografías El mito de Eivissa y los escritores en la galería Via 2 de Vila, cedida gratuitamente para la causa. La muestra reúne 18 fotografías en gran formato relacionadas con los textos a su lado, tanto de poesía como de prosa, de Elliot Paul, Rafael Alberti, María Teresa León, Walter Benjamin, Raoul Hausmann, Fernando Guillermo de Castro, Rafael Azcona, Juan Luis Panero, Ignacio Aldecoa, Norman Lewis, Josep Pla, E. M. Cioran, Pedro Zarraluki, Carlos Bousoño, Claudio Rodríguez, Antonio Colinas y Blasco Ibáñez. Escritores que tuvieron algún tipo de relación más o menos duradera y circunstancial con Eivissa entre los años 30 y 70 del pasado siglo.

La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo día 29, ha sido organizada por el Arxiu d'Imatge i So municipal de Eivissa, con la colaboración de Vicente Valero y Martin Davies. La mayoría de las instantáneas son de García Prats y Domingo Viñets, de sendas colecciones que sus familias han donado recientemente al Ayuntamiento. Como curiosidad, también hay alguna realizada por el departamento de Obras del Consistorio. En las que más se nota el estrago que el tiempo ha hecho en el paisaje son en las de la bahía de Sant Antoni, irreconocible para un visitante de nuestros días.

La mañana tuvo también un acto informal en la librería Hipérbole (promotor del encuentro junto al Plan d'Exce·lència del Ayuntamiento de Eivissa), con la firma de libros por parte de algunos de los escritores que participan en el encuentro.

El tercer acto programado para ayer fue una mesa redonda en la sala capitular del Ayuntamiento, con el enunciado de Biblioteca de Babel: la nueva novela latinoamericana. Participaron los escritores Leonardo Oyola, Sonia Mattalía y Alejandro Hernández, actuando como moderador Saul Sosnowski, fundador del Centro de Estudios Latinoamericanos y profesor en la Universidad de Maryland (EE UU). Una mesa redonda que resultó muy animada y emotiva, con participación activa del auditorio.

Por una lado, Sonia Mattalía ofreció una visión personal de la literatura de mujeres desde la perspectiva contemporánea. Alejandro Hernández, que tiene una relación directa y creativa con el séptimo arte, explicó la relación siempre controvertida que existe entre la literatura y el cine, motivado por las preguntas que le planteaban desde el público. Como también resultó interesante la explicación que ofreció Leonardo Oyola sobre los procesos de documentación para escribir sus novelas policíacas, centrándose especialmente en dos líneas de trabajo para encontrar el material de su trabajo, los barrios marginales de la ciudad de Buenos Aires y las vivencias personales de este joven y polifacético autor, crítico de cine, docente y miembro del grupo de jóvenes narradores argentinos conocido como El Quinteto de la Muerte.

Para leer en el sitio original, hacer click acá.

viernes, 7 de marzo de 2008

domingo, 2 de marzo de 2008

Gira mágica y misteriosa


Viaje a Darjeeling **** (4/5)

Con Owen Wilson, Adrien Brody, Jason Schwartzman y Anjelica Huston.
Dirigida por Wes Anderson
.

(Por Leonardo A. Oyola) El comienzo del quinto largometraje de Wes Anderson es un homenaje al cine clásico de intriga, al estilo del Asesinato en el Expreso de Oriente, donde un personaje anónimo al que pareciera que lo están persiguiendo -interpretado por Bill Murray, habitual colaborador del realizador y protagonista de Vida Acuática- llega a una estación de trenes en un país exótico abordo de un taxi que abandona sin pagarle al chofer. La formación en la que debería estar plácidamente sentado acaba de partir. El hombre, de traje y riguroso sombrero, intentará alcanzarla corriendo. No lo logrará. Sí, en cambio, el flaco alto y desgarbado que lo pasa durante la carrera. Es uno de los Whitman, que vuelve a encontrarse con sus otros dos hermanos después de un año en el que no mantuvieron contacto para hacer un viaje que derivará en una aventura tan o más caótica que la vivida por los Beatles en su tren de Anochecer de un día agitado. Y la comparación con los de Liverpool no es gratuita. Porque los fabulosos cuatro de esta película son Wilson, Brody, Schwartzman y el mismísimo Anderson haciendo rocanrol clásico y del bueno.

Pocos son los cineastas que pueden ostentar estilos únicos. Anderson es uno de ellos. Su imaginario visual está patentado en el uso furibundo del soundtrack, la ralentización de movimientos y las subjetivas desde el punto de vista de los reflejos de espejos, solo para enumerar las más identificables. También existe en él una temática recurrente: la muerte y la forma que tenemos de lidiar con el luto. El roce con la pérdida de alguien cercano que nos pone en contacto con nuestra propia finitud. La muerte y todo lo que es referente a las ceremonias de velorios y entierros. La tumba de la madre de Max Fisher o el esposo fallecido aún presente de la maestra a la que pone cuerpo y alma Olivia Williams en Rushmore, el epitafio en la lápida de Royal Tenenbaum o los restos mortales del supuesto hijo de Steve Zissou arrojados al mar son clara muestra de esta pulsión. En este largometraje, Anderson da cátedra inolvidable con un flashback que inicia y termina con un abrazo entre hermanos que emociona con una honestidad demoledora.

Y es precisamente otro de sus rasgos característicos -esa habilidad para fusionar lo abrumador con lo absurdo- lo que nos permite, entre tantas, una hilarante escena con una cobra suelta por los vagones del Darjeeling Limited o la aparición de un tigre come hombres asolando a una iglesia y sus feligreses. El tren y la India se convierten en personajes claves en la historia de tres tipos que están en un país ajeno sin abandonar su propio mundo. Y El viaje a Darjeeling es, ni más ni menos, la forma en que los hermanos White y nosotros como espectadores nos volvemos a poner en contacto con la vida.

Publicado en el Nro. 120 de la edición argentina de Rolling Stone.
Marzo de 2008.

viernes, 29 de febrero de 2008

miércoles, 27 de febrero de 2008

Backdoor


-No somos bárbaros, George. El hombre civilizado no come carne humana.
-El hombre civilizado, todos los domingos, se come el cuerpo de Cristo.

Voraz (Antonia Bird. EE.UU. 1999)

Villa Scasso, Laferrere. Durante el invierno más frío del que se tenga memoria en la zona, los oficiales de la policía bonaerense Román Centurión y Juan Farías -conocidos en la calle como Calavera y el Lagarto Juancho, respectivamente- hartos de la impotencia de convivir con las peores degradaciones que pueda llegar a experimentar un hombre, se ven tentados a infringir la ley para hacer justicia por mano propia. Consideran tener la capacidad y los recursos para cometer un crimen y salir impunes. Eso creen hasta que los fieles seguidores de aquel a quien ellos sentenciaron y ejecutaron resucitan su nombre para consumar la más cruel de las venganzas.

Como ya lo había hecho en su novela anterior, el autor de Chamamé vuelve a desenfundar sus mejores armas, ahora, en ese otro far west ubicado en el conurbano de la provincia de Buenos Aires; dejando en claro que si Sam Peckinpah hubiera filmado Jesús de Nazareth, seguramente Leonardo Oyola sería el responsable del guión. Una adaptación de este libro. Una película titulada Gólgota.

martes, 26 de febrero de 2008

Un Picasso para Villa...

Damas & caballeros, ladies and gentlemen, Guns 'N Roses:
La ilustración para la tapa de Gólgota.

"...si algo te molesta agarrás la 22
mejor te respetan o van a saber quién sos..."

martes, 19 de febrero de 2008

Aire nuevo al policial

Negro Absoluto es el nuevo sello editorial de policiales negros, ambientados en diferentes épocas de Buenos Aires, dirigido por el escritor Juan Sasturain. Elvio Gandolfo, junto con Gabriel Sosa, está escribiendo la única novela que transcurre en Rosario, en la década del ’80; en el policial de Osvaldo Aguirre, el protagonista es un periodista y la historia está contextualizada en la década del ’30. Juan Terranova se sumerge en una historia que va del ’45 al ’55, cuyo telón de fondo es el peronismo y con un ex espía nazi como personaje principal; Leonardo Oyola optó por la historia de una mujer que tira las cartas y vive en una villa miseria en la década del ’90. Federico Levín, ya en este siglo, retrata las peripecias de un gordo en el Abasto, que investiga crímenes relacionados con la comida y con comunidades de inmigrantes como la peruana, y Ricardo Romero, en el futuro del posbicentenario, con el barrio de Constitución quemado en parte por un puñado de nacionalistas durante los festejos, narra la historia de tres personajes con síndrome de Tourette envueltos en un crimen que los obliga a realizar su propia investigación.

Escrito por Silvina Friera para Página 12.

lunes, 18 de febrero de 2008

viernes, 15 de febrero de 2008

viernes, 8 de febrero de 2008

2 ex presidiarios, medio idos del alerón...

"...Oyola, argentino del 73, ha perpetrado, palabra sobre palabra y verso a verso, una truculenta road movie protagonizada por dos ex presidiarios, medio idos del alerón, que se ajustan las cuentas mutuamente tras un mal palo mientras se persiguen, y se insultan, y se disparan por los caminos polvorientos y calurosos de un territorio casi onírico, el del litoral porteño, hecho para la metáfora.

A medio camino entre el cómic, la trama negra y el esperpento, la historia fluye al ritmo alternado de Bon Jovi, Guns and Roses y Bruce Springsteen, (según se acelere o se ralentice), y no deja lugar al aburrimiento. Su lectura fragmentada garantiza risas y emoción, pero también encierra motivos sustanciales que superan el mero divertimento: el aprendizaje constante y doloroso, a porrazo limpio, que implica vivir en este mundo injusto que nos ha tocado habitar; la adicción al riesgo; la fascinación por los juegos al borde del abismo; el valor del amor y la nobleza a que obliga la amistad (pero sin lugares comunes ni tópicos edulcorantes)..."

La nota completa publicada en La Voz de España, acá.

jueves, 7 de febrero de 2008

miércoles, 6 de febrero de 2008

...siempre de la mano, de tu amigo el dolor


Fotos de Mica Hernández.

Terminé de escribir Gólgota.
¡Vás a vivir, Calavera!

martes, 5 de febrero de 2008

¡Tomá mate!

Nueva narrativa y literatura en internet: la literatura post-crisis

domingo, 3 de febrero de 2008

Oyola y los policiales porteños

Por Sonia Budassi

– ¿Cuál es el primer libro que recuerda haber leído?

En revistas de chistes corte Larguirucho o Condorito venían enganchados en la página central dossiers con adaptaciones de clásicos ilustrados. Así conocí al Dr. Jeckyl & Mr. Hyde y a Los tres mosqueteros. También recuerdo, después de haber visto en Carozo y Narizota la miniserie que hizo la RAI de Sandokán, ir a buscar las novelas de Salgari y obviamente encontrarlas en la colección Robin Hood.

– ¿Cuál es su autor favorito vivo?

En mi palo, Guillermo Orsi y Ernesto Mallo. Tipos curtidos, old fashion. Trasmiten eso en sus policiales: la seguridad del que está de vuelta sin la necesidad de vender sabiduría a lo Libro Gordo de Petete. Los dos crearon personajes de puta madre como lo son sus respectivos canas. Un cachivache impresentable y oportunista es el Gargano de Orsi en Sueños de perro; mientras que el Comisario de Mallo protagonista de La aguja en el pajar y el Delincuente argentino la juega de quijote anacrónico con chapa y reglamentaria.

– ¿Qué libro se llevaría a una isla desierta?

Ir a una isla desierta donde en teoría no hay bares, cines, música, internet; donde tampoco hay mujeres; una isla desierta donde haciéndome el gato y como cantan Los Gatos elegí para irme a naufragar por algo pienso en que libro me llevaría; una isla desierta sin psicoanalista… Definitivamente sería el momento exacto para entrarle a un género que vengo esquivando hasta la fecha: el de la autoayuda. ¿Existe un Bucay para principiantes? Ese me llevaría. Sino, de una y a lo guapo, arrancaría con Rolón.

– ¿Cuál es el último libro que leyó o qué está leyendo en este momento?

El carácter sea monkey de Daniel Riera. Me dejó duro el loco porque -sin ponerse en periodista de canal 9 machacando hasta el hartazgo con el tema de la inseguridad- inquieta desde una afirmación que puede ser verdadera o falsa, un cincuenta y cincuenta muy caro para apostar. Ese texto reproduce la insoportable sensación de sogueo siempre presente en un robo.

– ¿Qué libro reciente no pudo terminar de leer?

El único libro que nunca pude terminar fue la Biblia. Todo un pecado para lo que es mi imaginario.

– ¿Qué libro quisiera releer pronto?

De Ambrose Bierce tanto sus Cuentos de soldados y civiles como su Diccionario del diablo. Porque trasmite la ira contenida de alguien que siempre estuvo en guerra literal y espiritualmente. Los enemigos de Bierce son varios según la batalla que pelee –la naturaleza, la fe, los otros hombres- pero tiene bien en claro que el peor de todos sus demonios es él mismo.

– ¿Cuándo escribe?


Cuando puedo. Donde puedo. Como puedo.

– ¿Quién debería ser el próximo Nobel?

¡Laiseca por supuesto! Como cuenta en el Manual sadomasoporno, el Conde ya tiene un Lebon… que no es lo mismo. Y después de la Medalla de Cuero’e Sapo otorgada por las Fuerzas Vivas de Camilo Aldao y el Sorete del bar Einstein que se ganó por sus Poemas Chinos le vendría muy bien otro reconocimiento.

– ¿Cuáles son sus rituales o supersticiones a la hora de escribir?

Armo soundtracks en CD’s, en el MP3, en la computadora. Busco contagiarme de ritmos. Ver que me trasmiten esos temas. Después, como novelista, me pongo límites que cumplo a rajatabla para no desbandarme. Hago un esquema definitivo con el número de capítulos. Los se de movida, antes de escribir la primera oración. En Siete & el Tigre Harapiento usé un disco de Duran Duran para titular cada uno de sus capítulos con el título y el orden de las canciones de ese trabajo discográfico. Para Hacé que la noche venga nombres de series clásicas de televisión ambientadas en el far west. En Chamamé corresponden a los versos completos de una canción de Bon Jovi, dejando el estribillo para marcar los finales de la primera y segunda parte. En Gólgota utilizo los misterios para rezar el rosario y en Cuando las palomas lloran el nombre y la forma en que salen las cartas de la baraja española utilizada para adivinar el futuro. Por ejemplo: La sota de copas al revés.

– ¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?

En las Crónicas de motel de Sam Shepard, una arranca con “hubo una época en que mamá llevaba un 45. Yo en una cadera. La pistola en la otra…”.

Publicado en el suplemento de cultura del Diario Perfil del domingo 3 de febrero de 2008.