domingo, 4 de septiembre de 2011
La novela policial argentina crece y se reformula sin policías ni detectives
lunes, 11 de julio de 2011
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De todo tipo.
Y en estos últimos años no dejo de pensar que siempre que me puse a escribir una novela o un cuento jamás pensé que me iba a dar ese texto.
Siento el impulso.
Y solo quiero contar.
Contar algo.
Ahí está mi necesidad y mi ansiedad.
Hago lo mío.
Pongo lo mío.
Y soy tan feliz cada vez que tecleo el punto final.
Escribir...
También leer...
Por suerte los libros siempre te dan más.
Son tan generosos con uno como vos lo sos con la lectura y la escritura.
Mis libros me han regalado mucho.
Y de todo.
Y en este nuevo año de vida, el viernes recibí un mail de un profesor de secundario de adultos al que no tengo el placer de conocer personalmente. Mucho menos a sus alumnos.
Vi las fotos que me mandó.
Videos y audios que también vi y escuché.
Y cuando alcancé a leer escrito a mano en un pizarrón:
...de Leonardo Oyola...
Qué se yo.
Yo escribo policiales.
Y por ahí no da andar largando los mocos en público...
Pero estuve ahí.
Tuve muchos, muchos, regalos este cumpleaños.
Será por eso que uno de los más lindos que recibí lo quiero compartir con ustedes.
Gracias.
Muchísimas gracias.
A todos.
jueves, 7 de julio de 2011
sábado, 16 de abril de 2011
Fronteras de la ficción
La nota completa de Ana Laura Perez publicada en la Ñ, pinchando acá.
jueves, 14 de abril de 2011
"Fantasía negra...
"El universo de Oyola mezcla elementos poco convencionales al género negro. Si bien crudas -entre fantasía, folklore y mística popular- sus novelas se transforman en pop art de periferia".
domingo, 20 de marzo de 2011
Club de Catadores
La crítica completa pinchando acá.
Y, a quien corresponda, muchísimas gracias por leer y por su laburo.
martes, 22 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
El salmón
domingo, 2 de enero de 2011
El rescate de distintos lenguajes
De una recomendación de Gustavo Nielsen.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Magia y violencia en las orillas
La crítica completa que hizo Ariel Mazzeo de Santería para el blog La forma en que algunos mueren (y la forma en que yo leo) pinchando acá.
Ariel: muchísimás gracias por tu lectura y tu laburo.
Y si: me agarraste. Era por Prince.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Orgullosa de pertenecer
viernes, 31 de julio de 2009
Crucifijo, cinta roja, ristra de ajo nadie puede...
miércoles, 28 de enero de 2009
Vía DSM IV
Pero lo que parece un policial pop muta en una historia fantástica cuando los protagonistas se enfrentan y muestran sus verdaderos rostros, en un final que deja sin aliento.
Según Oyola, el personaje principal nace “de las cinco preguntas básicas del periodismo: quién, qué, dónde, cuándo y por qué. Saber qué le va a pasar y a quién (te vas a morir de un tiro) y por ende intentar averiguar dónde, cuándo y por qué. La figura de una vidente que ve su propia muerte me pareció muy atractiva. Entonces, busqué llevarla hacia lo que conozco y lo que he visto y vivido donde me tocó crecer, todo en un registro exagerado”.
Al explicar el giro fantástico de la historia, Oyola dice que siempre estuvo presente en su obra.
“Salvo en Gólgota, en el resto de mis otras novelas publicadas coqueteo con el género fantástico. Quizás en Hacé que la noche venga y en Santería está más pronunciado, conforme avanzan las tramas”, afirma. En el caso de esta saga para Negro Absoluto, dice que su intención, su idea inicial, era “ahondar en el tema de la fe y de nuestros santos populares. Cuando se me ocurrió la idea de dos enemigos irreconciliables, pero hermanos de cofradía –Danielín y el Kevin Costner–, que no se pueden matar porque los protege el mismo santo del que son devotos, me animé a ir un poco más allá".
Sobre todo con la Víbora Blanca y la Marabunta, la protagonista y su Némesis”. Sobre el trabajo de componer los personajes, Oyola asegura que la Víbora Blanca era la clave. “El tema es intentar evitar una muerte anunciada –afirma Oyola–. Me gustan mucho los westerns [N. del E.: es crítico de cine en la revista Rolling Stone]. Una vez leí que Sergio Leone, para Erase una vez en el Oeste, siendo consciente de que el género estaba moribundo, decidió filmarlo al ritmo de un corazón que se está deteniendo. Quise hacer lo mismo en Santería desde mi narrativa. El fin de año y el advenimiento del desalojo de los últimos asentamientos del Puerto Apache, para dar paso a Puerto Madero, me calzaron justo con lo que era mi motor.”
La crítica de Anya Ellis en su sitio original, además del resto de las novelas de Negro Absoluto, pinchando acá.
viernes, 26 de diciembre de 2008
El pibe repoyo
Leonardo Oyola (Buenos Aires, 1973) es el reciente ganador del premio Dashiell Hammett que entrega la Asociación Internacional de Escritores Policíacos en la Semana Negra de Gijón, España, con su novela Chamamé. Santería se titula la novela de este autor que Negro Absoluto eligió como una de sus primeras opciones.
Santería es la historia de Fátima apodada la Víbora Blanca, una cartomante de una villa bonaerense a quien se le anuncia a través de una aparición que su mejor clienta, la Marabunta, la va a asesinar en la mañana de Navidad. A partir de ese momento comienza a tomar medidas contra el tiempo para evitar que eso suceda.
En el camino hacia el final, el autor sorprende a cada página, tiñendo a la novela de una atmósfera mística, pero no de una mística “oficial” ya que lo que reina en estas páginas es la mística popular, la religión y las creencias que nada tienen que ver con las del Vaticano. Está presente todo el tema de San La Muerte y El Gauchito, en auge en los últimos tiempos al ser venerados por los habitantes de las villas argentinas, el de San Jorge, un santo compartido por varias religiones entre ellas el Umbandismo, al igual que todo tipo de santos y religiones populares.
Todo está mezclado, todo se entrecruza, y este hecho en lugar de confundir, o de menospreciar como si se tratara de un menjunje, le da potencia a la histioria, sin caer en ningún momento en el pintoresquismo o en el tratamiento paródico de las religiones “marginales”.
A la hora de explicar la procedencia, el linaje de las protagonistas, el autor despliega un recurso que le da un brillo a la novela y que termina siendo uno de los mejores momentos. Para cada una de las historias sobre el pasado de los personajes hay dos versiones, dos historias diferentes, una “real” y otra mística, más legendaria. Oyola se vale de las dos, y en ningún momento se inclina por alguna de las opciones, convenciendo al lector de que quizás lo mejor sea creer las dos.
Pero paralelamente hay otra historia que también es encarada de forma religiosa. La novela está ambientada en Puerto Apache en 1996, año en que se comenzaron las medidas oficiales para transformar esa villa en la sofisticada Puerto Madero. La protagonista siente que por su culpa, la maldición que cae sobre ella (fruto de su procedencia) provocará la destrucción de toda la villa. El narrador en ningún momento desmiente esto, lo que poco a poco comienza a tomar el valor de verdad absoluta. El destino es imposible de cambiar.
Todo esto sumado, el destino inexorable, el oráculo que advierte, la maldición sobre una comunidad, la sustitución de la razón por la fe, en un lugar donde vuelan los tiros, nos da como resultado una historia atrapante, contada de una manera muy original, como si se tratara del Apocalipsis, contado en clave de tragedia griega y western, de ese mundo que es la villa.
Escrito por Diego Recoba en su blog.
Muchas gracias. Buen año, hermano.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Narrador antes que escritor
La nota completa de José María Marcos para Insomnia, acá.
domingo, 31 de agosto de 2008
El Emoushon, ese pequeñajo...
Oyola, en Gijón, además de hablarnos de “Chamamé” y de “Gólgota”, su última novela publicada en España, presentó junto a Juan Sasturain una excitante colección de novela negra inequívocamente porteña, llamada “Negro absoluto”, a través de la que jóvenes autores argentinos van a destripar el Buenos Aires más negro, sórdido y criminal. La colección arranca con cuatro títulos: “El doble Berni”, de Gandolfo y Sosa. “Los indeseables”, de Osvaldo Aguirre. “El síndrome de Rasputín”, de Ricardo Romero. Y, cómo no, “Santería”, del propio Leonardo Oyola, prologada por Sasturain.
Contar de qué va Santería, como ocurre siempre con las grandes novelas, no tiene mucho sentido. Porque el desaforado Oyola, como le llama Sasturain, es capaz de insuflar vida literaria a cualquier historia, por banal y anodina que ésta pueda parecer. En el caso que nos ocupa, se trata de un duelo. De un duelo a la vieja usanza entre dos personajes mefistotélicos y demoníacos: la Víbora Blanca y la Marabunta, nombres que ya nos hablan, bien a las claras, de lo que nos aprestamos a leer.
Una novela negra, pero que bebe de los culebrones más locos de la tele, con personajes tan desaforados como su autor. Por ejemplo, ese pequeñajo al que llaman “el Emoushon”, que podría venir patrocinado por una marca de telefonía móvil, dada la sonoridad de su apodo. O Danielín, un fiel seguidor de San La Muerte, que tendrá que vérselas con un hermano de cofradía, un trasunto del Kevin Costner que protegía a la otrora hermosa y dulce Whitney Huston en “El guardaespaldas”.

Porque, como ocurría en “Chamamé”, hay mucho, muchísimo, de cultura popular, de cine y de música actual en “Santería”. Esto, unido al prodigioso ritmo narrativo que Oyola imprime a su prosa, hace que la novela, más que leerse, se baile, como si el autor te conectara un cable al cerebro y te fuese cantando cada uno de sus vertiginosos capítulos.
De hecho, “Santería” es un LP. Un Long Play de corta duración, pero intenso y emocionante, en que cada capítulo, como si fuera una misteriosa canción, lleva el nombre de una de las cartas de la baraja española que la Víbora utiliza en su trabajo. Un LP con un tema introductorio, “En la cabeza de la víbora”, y doce fascinantes cortes que te conducen a un final abierto, repleto de posibilidades.
En su dedicatoria, Leo escribió las siguientes palabras en mi ejemplar del libro:”Para Jesús. Ojalá que mis pibes chorros de Santería te roben muchas carcajadas.”
Así que, obligatoriamente, en las próximas semanas nos pondremos con “Gólgota”, a la que, como podrán ustedes imaginar, tenemos mogollón de ganas de meter mano. Pero muchas, muchas.
Jesús Lens Espinoza escribe sobre Santería en el Foro Abierto de Novela Negra.
martes, 26 de agosto de 2008
Ocio en Buenos Aires
Para verla en su sitio original, pinchar acá.
domingo, 24 de agosto de 2008
martes, 5 de agosto de 2008
Una narradora escandalosa
lunes, 30 de junio de 2008
Período Villa-Villa
La nota de la Ñ Digital, acá.


